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La cinematográfica historia del “aguatero” que hizo campeón a su país

Pablo León se convirtió en protagonista de una de las historias más extraordinarias del fútbol. Sólo jugó 5 minutos como profesional pero consiguió uno de los goles más importantes en la historia del fútbol de su país.

Esta historia calzaría perfecto en alguna película hollywoodense en donde el tipo común y corriente logra la hazaña de su vida. Pero lo cierto es que no es producto de la imaginación. Esto pasó de verdad.

El 27 de marzo de 1953 se disputó el partido entre las selecciones de Paraguay y Brasil en Lima, Perú, sede de la Copa América. Los guaraníes llegaban con dos puntos de ventaja y a su vez, se encontraban muy disminuidos debido a lesiones y expulsiones. Por esto, el entrenador paraguayo, Manuel Fleitas Solich, decidió inscribir al “aguatero” del seleccionado, Pablo León, en el banco de los suplentes.

Faltando pocos minutos, con el partido empatado a un gol y Brasil consagrándose campeón, Ángel Berni, una de las estrellas de Paraguay se lesiona. En una medida desesperada, Fleitas decidió enviar al campo de juego a León, su último suplente. Y entonces ocurrió lo impensable: a los 89 minutos un mal despeje de la defensa brasileña llega a los pies de León, quien se acercó al área y, sin dudarlo, sacó un potente remate al arco brasileño que terminó en el fondo de la red.

El partido terminó 2 a 1 con lo cual Paraguay igualaba a Brasil en ocho puntos. Esto forzó a un partido de desempate el cual terminó 3 a 2 a favor de Paraguay, consagrándose campeones de América por primera vez en su historia.

León jugó profesionalmente sólo 5 minutos pero consiguió uno de los goles más importantes en la historia del fútbol de su país.

Fuente: Libro “Copa América de fútbol, 100 años de historia, anécdotas y curiosidades”

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