Salud mental y soledad: una realidad silenciosa en estas fiestas de fin de año

“Abran un espacio en sus mesas para que nadie pase solo estas fechas”, fue parte del mensaje del presidente electo, Gabriel Boric, en la previa de la Nochebuena, recordando que muchos chilenos han perdido a seres queridos y que hoy se enfrentan a la soledad producto de la pandemia.

Lo común es que en estas fechas los mandatarios y autoridades envíen mensajes de buenos deseos y que las personas compartan con los seres queridos. Sin embargo, en la previa de Nochebuena el presidente electo, Gabriel Boric, hizo un llamado a reflexionar sobre la salud mental y pensar en “quienes están solos”, recordando que estas fecha son para muchos un momento donde la sensación de soledad aumenta.

“La época de las fiestas es una de las épocas en donde más se desencadenan suicidios, porque la sensación de soledad de muchos y muchas se acrecienta y los problemas de salud mental muchas veces se vuelven más duros en esta fecha”, señaló el diputado de Convergencia Social.

No hay que olvidar que la pandemia empeoró la salud mental de los chilenos. Según una encuesta realizada a mediados del año pasado puso a Chile como el segundo país con peor salud mental, superado solo por Turquía. En una sociedad que ya veía arrastrando altos niveles de estrés, ansiedad, depresión y suicidio.

Por ello es que el mensaje de Boric hizo sentido en una parte de la población que ha experimentado un deterioro en su salud mental producto del confinamiento prolongado o producto de la pérdida de un familiar.

Pese a que actualmente la mayoría de la población está con su esquema de vacunación completo, lo cierto es que, en los momentos más duros de la pandemia, las consultas por salud mental bajaron producto del confinamiento prolongado y el temor a contagiarse.

Según el Departamento de Estadísticas e Información en Salud del Ministerio de Salud (Minsal), en 2019 el sistema público registró 1.298.232 consultas por salud mental en pacientes hasta los 19 años. Esta cifra descendió 56% el año pasado, totalizando apenas 565.840 consultas de esta naturaleza.

Aunque durante el 2021 el número de consultas comenzó a subir nuevamente, se vio un incremento en las urgencias particularmente en jóvenes. Lo preocupante es que la mayoría de las personas que luchan contra pensamientos y comportamientos suicidas no reciben tratamiento, según señala una investigación publicada en The Lancet.

“Con aumento de problemas conductuales y de patologías de los adolescentes con intentos suicidas”, señala Margarita Ronda, jefa de la Unidad de Psiquiatría Infanto-Juvenil del Hospital Sótero del Río.

Según la especialista, este aumento está influido por el confinamiento prolongado, pero también de que algunos hasta el día de hoy no estén asistiendo al colegio.

Pero lo cierto es que la pandemia solo vino a incrementar un problema que se venía arrastrando hace años y que afecta tanto a adultos como a jóvenes y adolescentes.

Según la Organización mundial de la Salud, en 2018, es decir, previo a la pandemia, cerca del 20% de los niños, adolescentes y jóvenes ya padecía algún tipo de enfermedad mental, lo que se incrementó durante los últimos dos años.

Si la salud mental es un tema tabú para un importante sector de la población, el suicidio es algo de lo que casi no se habla, sin embargo, afecta a todo rango de edad. En la región, el suicidio es la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 20 a 24 años y las personas de 45 a 59 años tienen la tasa de suicidio más alta, seguidas por las de 70 años o más.

Aunque durante la pandemia las tasas de suicidio han bajado en Chile, lo cierto es que los especialistas estiman que en el futuro van a haber jóvenes que habrán presentado patologías psiquiátricas producto del confinamiento prolongado y la angustia que ha provocado la crisis sanitaria.

No hay que olvidar el suicidio de Patricio Pardo, joven de 26 años que se quitó la vida hace dos semanas tras no superar la profunda depresión que le provocó perder la vista de su ojo derecho tras recibir un impacto de una lacrimógena durante el estallido social.

Se estima que en Chile va a llegar un momento en el que el 30% de la población va a tener una enfermedad psiquiátrica que debe tratarse.

“Nos estamos preparando para lo que viene, porque se va a acabar la pandemia, pero las consecuencias se van a prolongar quizás hasta nueve años, entonces lo que viene es una pandemia de salud mental que ya estamos viviendo, porque ya tenemos mucha consulta tanto en el hospital como en el sector privado”, señala la doctora Adriana Gutiérrez, presidenta de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia (Sopnia) y académica de la Usach.

Una muestra concreta de cómo la pandemia ha deteriorado la salud mental de los chilenos es el programa SaludableMente, iniciativa lanzada por el gobierno de Sebastián Piñera en junio de 2020. Desde su implementación hasta el 31 de octubre pasado se realizaron 310.827 atenciones, de las cuales el 32,3% de las llamadas las realizaron menores de 29 años.

Durante los últimos cuarenta años la tasa de suicidio en Chile ha tenido un ritmo irregular. En 1970 era de 6,1 por cada 100 mil habitantes; en 1980 de 4,8; en 1990 de 5,6; en 2000 de 9,6; en 2010 de 11,7, siendo este su punto más alto.

Los datos duros arrojan que durante la pandemia el número de suicidios bajó. Si en 2019 se registraron 1.901 suicidios en Chile, correspondiente al 1,73 % del total de fallecimientos, el 2020 registró 1.590, es decir, el 1,29 % del total de fallecimientos.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la pandemia, más allá de la crisis sanitaria, está siendo un momento de aprendizaje respecto a nuestras emociones, como también un reacomodo respecto a nuestras relaciones personales como de nuestras soledades, en una sociedad conformada por seres sociales que necesitan el afecto y cercanía de sus seres queridos, pero que lamentablemente se ha vuelto más individualista y con poca empatía.

Fotos: Flickr/Shutterstock

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