El “backstage” Constituyente: entre escaleras, panes y la precariedad de cualquier trabajador

Una serie de fotografías y videos se han ido viralizando en las redes sociales, dando cuenta de las condiciones en las que se está trabajando por estos días en el ex Congreso Nacional, lugar elegido para dar forma a la nueva Constitución de Chile.

En las imágenes se pueden ver a constituyentes almorzando en las escalinatas y jardines del lugar, en otras se les ve en el salón donde se realizaría una sesión de la Comisión de Participación Popular, ordenando las planillas de votación en el piso, con materiales traídos según dicen desde sus propias casas y demostrando que tampoco cuentan con personal administrativo de apoyo. Las posiciones de los protagonistas son diversas y más allá del almuerzo, para la mayoría son las condiciones de tipo administrativas las que están mas al debe por estos días.

Cabe mencionar que durante esta semana, el Ministerio Secretaría General de la Presidencia (SEGPRES), dio a conocer un informe que da cuenta del proceso de instalación y funcionamiento de la Convención Constitucional durante el primer mes de trabajo. Según el documento, hasta el momento la Convención ha ejecutado o comprometido gastos por el 38% del presupuesto total asignado por el Gobierno, el que asciende a $8.820.282.000, de los cuales, $3.353.493.000 ya fueron comprometidos a finales del mes de julio.

Lo anterior generó en las redes una serie de comentarios y cuestionamientos a favor y en contra de los Constituyentes en relación a la cantidad de dinero que ya se ha gastado la Convención tan solo en el primer mes de trabajo.

Lo cierto es que al interior del ex Congreso hasta ahora no existe espacios para almorzar, más allá de tres mesas del tipo “picnic”. Aún no poseen oficinas adecuadas para elaborar el trabajo de comisiones y si bien los Convencionales acceden a un sándwich y una botella de agua mineral, sus asesores no perciben nada y en estos momentos trabajan de manera voluntaria.

Al respecto, la constituyente del Partido Socialista Adriana Cancino, aseguró a LaRed.cl que todo lo que se ha visto en algunos videos es cierto y se ha hecho difícil trabajar de buena forma. “El Senado nos pasa una sala y nada más. Es complejo hacer reuniones con los equipos asesores. Hay que esperar que otros grupos terminen de sesionar para acceder al espacio. Es lo que tenemos, pero está toda nuestra disposición y no bajaremos los brazos porque el país lo necesita”, señala Adriana, añadiendo además que no existe un orden de prioridades. “No necesitamos tal vez tantos guardias, queremos más espacio y aquellos que venimos de regiones tampoco necesitamos un hotel. Tal vez si pudiéramos arrendar departamentos donde podamos quedarnos más de una persona, bastaría”, sostiene la educadora de Nancagua.

Desde Revolución Democrática, la constituyente Giovanna Roa señala que efectivamente las escaleras se han transformado en el lugar más espacioso para poder comer. Remarca que más allá de lo que ellos viven, la peor parte se la llevan sus asesores ya que no perciben remuneración, no se les asigna alimentación y trabajan más bien de forma voluntaria a la espera de que se regularice la situación desde la Segpres “Ellos andan todo el día dando vueltas, no pueden pedir salas porque no hay, entonces deben utilizar bancas o algún rincón donde puedan trabajar con sus computadores”, asevera la representante del distrito 10 y agrega que los asesores estan en el aire porque la Segpres no tenía listo el sistema de contratación. “Uno no puede tener a un trabajador precarizado y la Segpres no tenía una propuesta de cómo podrían ser las contrataciones. Tampoco los podemos contratar con un sistema de boletas o algo por el estilo, pues sería demasiado irregular. Hay quienes señalan que estamos pidiendo algo demasiado elevado pero cualquier persona necesita una mesa para almorzar o trabajar”, explica.

Una visión diferente tiene Claudio Gómez (PS), el constituyente si bien reconoce las falencias que existen para trabajar y almorzar, en su caso las acepta considerando que muchas personas también viven una situación similar desde siempre. “Si hacemos una comparación, al menos el 90 por ciento de la población chilena que trabaja, no tienen siempre las mejores condiciones para almorzar. Al menos desde mi perspectiva, recibo bien este sándwich y el agua que me dan y no me complica comerlo en la escalera, creo que estamos igual en una situación de privilegio”, remarca. Respecto de la situación de los asesores, Gómez, señala que aquello se debe a que recién se constituyó el Comité Externo de Asignaciones y que las remuneraciones de los asesores podrían estar pagándose a fines de agosto. “De todas formas y a pesar de todo, los he visto a todos con la mejor de las disposiciones”, indicó.

Similar posición expresa el RN Luciano Silva. El docente señala que se siente cómodo con las condiciones que hoy tienen para trabajar. “Tenemos mucho más de lo que tendría cualquier chileno, nos pagan buenos hoteles, buena comida, nos dan sándwich a costo de la Convención y harto café, nos colocaron unas mesas y se ve precioso. Al lado de la CC tenemos un montón de restaurantes y lugares baratos para poder comer”, explica Silva y remarca que a un par de cuadras se encuentra el Palacio Pereira que fue cedido por el Ministerio de las Culturas y las Artes. “Hay buenas oficinas allí y se pueden pedir. Tal vez no es tan óptimo es el hecho de que sólo podemos entrar a las sesiones con un asesor por un tema de aforo…pero está bien”, sostiene.

Respecto a la condición en la que trabajan los asesores, sin asignaciones de alimentación ni sueldo, el también pastor evangélico argumentó a LaRed.cl que había una asignación de $1 millón 600 mil para el pago de asesores. “Es poco si uno lo compara con las asignaciones en el parlamento, pero también se supone que nosotros llegamos con nuestras propias capacidades allí”, finaliza Silva.

Finalmente y en relación al tema de las asignaciones, este jueves la Comisión de Presupuesto de la CC acordó entregar 77 UTM como máximo al mes a cada constituyente, lo que representa cerca de $4 millones. Además, habrá 5 UTM extras, cerca de 260 mil pesos, para los constituyentes de la zonas extremas, que son las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Aysén y Magallanes. La idea de este aumento busca que cada constituyente pueda asesorarse y tener respaldo técnico adicional. La medida ahora deberá pasar la aprobación del pleno.

Fotos: PiensaPrensa

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