Informe de Contraloría sobre la Jefatura de Ahorro para la Vivienda del Ejército revela existencia hasta de cuentas con RUT falsos

Por: Mauricio Weibel B.

Después de dos años de trabajo, la Contraloría General de la República remitió al gobierno y la Fiscalía un informe sobre las irregularidades cometidas en la Jefatura de Ahorro para la Vivienda del Ejército (JAVE), el que describe pagos improcedentes a miles de militares, la existencia de cuentas con RUT falsos y desembolsos por obras que jamás fueron entregadas a cientos de uniformados activos y en retiro.

El informe denuncia también que esa repartición enfrenta una precaria situación financiera y que ni siquiera dispone de fondos suficientes para eventualmente devolver el dinero depositado por los miles de ahorrantes que le han confiado sus recursos, esencialmente suboficiales y oficiales del Ejército.

El reporte, de un centenar de páginas, revela situaciones tan anómales como que existen ahorros que están asociados a RUT inexistentes (cincuenta y cinco casos) y que durante el período investigado no se realizaban arqueos diarios de los fondos aportados por los militares, por lo que se detectaron depósitos sin identificar por millones de pesos.

La Contraloría también detectó traspasos de recursos fiscales “improcedentes” a través del pago a militares de intereses que provenían no de sus cuentas de ahorro, sino de recursos fiscales. Según el órgano contralor, estas operaciones tampoco eran informadas a Impuestos Internos, facilitando la evasión impositiva.

EL CASO ALCARRAZ

La JAVE es un organismo, sin RUT propio, que es parte del Comando de Bienestar del Ejército. Su finalidad legal es entregar asesoría y financiamiento para completar soluciones habitacionales para el personal. Cuando la JAVE concurre a la banca a pedir créditos hipotecarios lo hace con el respaldo que tiene en el patrimonio de afectación fiscal (terrenos e inmuebles).

En general, esto ocurre cuando un grupo de militares se asocian como comunidad, conforman una directiva y solicitan financiamiento para un proyecto. La JAVE, entonces, financia la adquisición de un terreno y otorga microcréditos a los socios, los que luego son descontados de sus remuneraciones en cuotas mensuales. Solo una vez terminado el proyecto, los socios firman un crédito hipotecario con la JAVE.

Pero eso no funcionó.

De hecho, un tema central de la indagatoria fue la situación en torno a la constructora Alcarraz. En detalle, esta empresa, según Contraloría, recibió millones de pesos en anticipo sin justificación y por sobre el valor de las obras comprometidas en los proyectos Sol del Norte (Arica), Pudeto y Los Torreones (Aysen), los que dejó sin terminar. Tampoco pagó las cotizaciones de los trabajadores.

Debido a esto, cientos de funcionarios del Ejército permanecen sin poder habitar las casas por las que están pagando cientos de millones de pesos.

Por todo ello, Contraloría dice que Alcarraz debe devolver los dineros y que es improcedente que los paguen los ahorrantes. La empresa sin embargo se querelló contra el Ejército.

CAOS CONTABLE

Un elemento que facilitó todo el desorden administrativo es que la JAVE tiene un sistema contable distinto al del Ejército, como ocurría en el Comando de Apoyo a la Fuerza, la cuna del Milicogate. Asimismo, sus prácticas contables conllevan el riesgo de generar o esconder transacciones fuera de la ley, según Contraloría.

Por ejemplo, al momento de la auditoría, Contraloría detectó que en la JAVE no estaban separadas las cuentas fiscales y de terceros y que el propio Ejército admitió por escrito -tras una auditoria privada- que no tiene cómo saber a quién pertenece cada peso que tiene en sus arcas

También facilitó este desorden, siempre según Contraloría, el hecho de que los funcionarios a cargo de estas mega operaciones no eran parte de la planta y, por tanto, no tenían responsabilidad administrativa.

Pero en ese punto, el órgano contralor insiste en que un tema que no se puede obviar es que legalmente el comandante en jefe del Ejército es el responsable administrativo de los contratos que son firmados por la JAVE, en especial los créditos con la banca privada, los que indebidamente no fueron sometidos a la toma de razón de la propia Contraloría.

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