Roberto Thieme, ex secretario de Patria y Libertad: “Kast es el enemigo del pueblo”

En los ‘70 apoyó y promovió el golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende. Medio siglo después y pese a que lo tildan de ultraderechista, reconoce sus errores del pasado y que el domingo votará por Gabriel Boric, además de apoyar 100% la Convención Constituyente. Sobre José Antonio Kast no se guarda nada: “Es un racista. Un criptofascista, podría ser un pariente cercano de Bolsonaro”, afirma en entrevista con La Red.cl.

Por Felipe Avendaño

Fingió su muerte simulando un accidente de avión y tras hacer una escala en Colonia Dignidad voló hacia Argentina. Ahí organizó un frente de operaciones con el objetivo de internar armas en Chile para derrocar al gobierno de Salvador Allende.

A medio siglo de haber asumido como secretario general de Patria y Libertad, Roberto Thieme, quien hace años se “autoexilió” en Argentina, reconoce que el rol que jugó para promover el golpe de Estado que puso fin a la Unidad Popular le pesa hasta hoy.

Se le revuelve el estómago, dice, cuando lo tildan de ultraderechista, fascista u otro epíteto peyorativo que según él, distorsionan lo que buscaba con Patria y Libertad.

“Esta es mi pesadilla, ha sido mi tortura durante 50 años, pero la tengo que asumir y la entiendo”, dice desde Argentina en entrevista exclusiva con La Red.cl

A sus 79 años recién cumplidos, pareciera que al escuchar a Thieme se está frente a un reformado, un hombre contradictorio, alguien que ha intentado dejar atrás sus errores o un poco de todo lo anterior.

El mismo hombre que es acusado de cometer atentados y ser parte de una organización que buscaba desestabilizar el país para que cayera la UP y que años después se casó con una de las hijas de Augusto Pinochet, dice admirar a Salvador Allende a quien conoció personalmente tras hacerle el escritorio en su oficina del ahora ex Congreso Nacional.

“Yo soy el primero en reconocer mi error e ignorancia política histórica del proceso chileno y si viviera todo eso de nuevo estaría apoyando a Allende”, dice al mismo tiempo en que afirma que estaba en concordancia con muchas cosas del programa de la Unidad Popular. “Hasta con la ENU (Escuela Nacional Unificada) estuve de acuerdo”, asegura.

Palabras que pueden sonar de alguien que quiere borrar su pasado con el codo. Sin embargo, el punto 18 de la declaración de principios de Patria y Libertad describe al movimiento como “antiimperialista y que combate el imperialismo soviético y norteamericano y anticapitalista para incorporar al trabajador en la propiedad del capital y el goce pleno de la riqueza”

Exceptuando el combate al comunismo soviético, es una declaración que está en contra de lo impuesto por la dictadura y su modelo neoliberal de capitalismo salvaje.

“La derecha fáctica, mercurial contra Allende, que yo la compré en esa época en plena Guerra Fría, el tema de la Unión Soviética, Europa del Este bajo la bota rusa, soviética bolchevique, ese era el miedo que a mí me metieron y que yo lo compré”, afirma.

Dice que hoy es un ferviente seguidor de Gabriel Salazar y Mario Góngora. “Dos premios nacionales de historia que me abrieron los ojos sobre el país. Toda la historia oficial que uno aprende en las escuelas, este patriotismo, este país que siempre ha sido democrático, que es un ejemplo en la región. Todo eso lo tenía en mi ADN en la época de Allende y actué un poco en esa consecuencia: la patria, el Estado”.

Según las palabras de Thieme, Pinochet, de quien fue yerno, impuso un modelo económico y social a sangre y fuego gracias a una “dictadura criminal, corrupta y que se mantuvo en los 30 años de la postdictadura”

Pero fueron, según explica, los atentados al ex Comandante en jefe del Ejéricto, Carlos Prats y el ex canciller de Allende, Orlando Letelier, junto con el modelo neoliberal los que le “abrieron los ojos” de los horrores de la dictadura de Pinochet.

“Pensé que después que los militares chilenos, cuando estuve apoyando y promoviendo el golpe, eran honestos. Esta cosa chovinista, somos el país ejemplar de Latinoamérica, democrático, republicano, pura basura inventada por historiadores de la oligarquía”, señala.

A favor de Boric y la Convención Constituyente

“Yo apoyo 100% a la Convención Constituyente. Sin duda ha sido saboteada y va a seguir siendo saboteada por el gobierno, por los poderes fácticos y hasta por la casta política corrupta, que es sistémica, que están perdiendo el poder, que no quieren soltar la teta”, afirma, 50 años desde que fue parte de ese sector que también promovió un sabotaje y logró truncar un proceso que buscaba transformar la sociedad chilena.

Hoy reconoce que admira y respeta a Gabriel Boric y lo que está haciendo el Frente Amplio, pero que los mira a la distancia para no perjudicar ni manchar con su figura, la que admite está cargada por su pasado de Patria y Libertad.

“Boric me da esperanza con lo que viene que se pueda dar vuelta esta correlación de fuerzas que está contrario a una nueva Constitución y a un cambio de fondo en Chile”, afirma Thieme.

Hoy prefiere declararse como protomarxista y a favor de un Estado plurinacional. “Hay que renacionalizar el cobre, el litio, los recursos forestales, las pesqueras. Hay que nacionalizar, hay que expropiar”.

“Es importante lo que está sucediendo en Chile. Tenía que pasar. Tenía que implosionar este modelo antinacional que ha saqueado los recursos naturales, todas las riquezas y lo ha concentrado en una oligarquía que ya la conocían nuestros abuelos, desde la Independencia en adelante. Siempre ha estado la oligarquía dominando vía Fuerzas Armadas”, señala.

“Yo tengo la convicción absoluta de que Boric va a ser la primera mayoría pero se va a la segunda vuelta”, dice, aunque advierte que los poderes fácticos están apoyando a José Antonio Kast, el candidato del Frente Social Cristiano.

“Todo el empresariado, el poder militar, diría que hasta la Iglesia Católica, porque el señor es de la UDI, es decir, es un sostenedor del modelo neoliberal impuesto por la dictadura”, dice sobre Kast.

Aunque está convencido de que Boric será el próximo presidente de Chile, afirma que Kast, a quien tilda de “hijo de Pinochet” y racista, es peligroso y hay que estar atento.

“Es un pinochetista renovado pero que sigue el libreto de la dictadura en lo económico, político, social, en lo cultural y en lo racial, porque es un racista. Un criptofascista, podría ser un pariente cercano de Bolsonaro o del neofascismo de Vox en España”, dispara sin miramientos.

“Kast es profundizar el neoliberalismo, el modelo y mantener el poder sobre la sociedad chilena mediante el control de la economía, de la Constitución de Pinochet, de la dictadura, de su asociación estratégica con Estados Unidos, es el enemigo del pueblo chileno”, recalca.

Aunque afirma que Kast es “un boludo, como dicen acá”, advierte que hay que tener cuidado con las personas que lo apoyan.

“Va a tener a toda la derecha económica, política y social y todo ese clan de las tres comunas del barrio alto. Todos van a estar con él. Tiene esa risita hipócrita pero el tipo llega, tiene todos los medios chilenos importantes fogoneándolo”, afirma.

“Desde el domingo hasta la segunda vuelta, el conflicto se va a radicalizar. Esta campaña se va a activar con todos los poderes detrás a partir del lunes. Es peligrosa la campaña de Kast”, asegura.

Fotos: Flickr/Wikipedia/Captura de pantalla

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