Conoce el particular estilo de “Chopebre”: carnes, sopaipillas y pebre especial para la mesa dieciochera

Termina agosto y se inicia el que para muchos es un mes diferente en el calendario del chileno. Un mes en que, a pesar de los problemas derivados del covid 19, el país se las arregla para jamás dejar pasar una celebración como corresponde. Ya sea en un lugar público o en la propia casa. 

Viviendo un segundo año en pandemia y entrando a septiembre con una baja cifra de contagios en Chile, no es menor que los emprendedores al fin capitalicen en una curva ascendente los beneficios que trae este mes de fiesta. Una de esas propuestas emprendedoras, tiene relación con lo que es quizás, uno de los condimentos más tradicionales y sabrosos de nuestra cultura “el pebre”. 

En Chile el origen de esta salsa que acompaña diferentes comidas, se remonta a la llegada de trabajadores catalanes que vinieron a fines del siglo XVIII para participar en la construcción de los tajamares de Santiago. Ellos hicieron esta salsa que lleva cilantro, aceite, vinagre, sal y muchas veces un toque de magia que le da un estilo propio a cada preparación y que cada cocinero le impone a su producto y permite que el sabor jamás lo olvides.

Así nace Chopebre, el emprendimiento de Carlos Ibáñez y Alejandra Urrejola una pareja de comunicadores quienes tras el confinamiento debieron ingeniárselas en la reinvención, para afrontar el incierto momento que vivíamos. Antes de comercializar la idea, Chopebre ya circulaba de asado en asado entre las amistades de la pareja en su versión original. “Era el pebre de los carretes, antes de conocer a Alejandra, era mi caballito de batalla y que llevaba a los asados”, comenta Ibáñez. Junto a él, Alejandra Urrejola, viene del mundo del diseño y si bien nunca antes pasó por sus mentes comercializar un producto del cual antes sólo disfrutaban en la mesa, ambos constataron que aquella salsa con adobo, especias naturales y una cuidada presentación, podría ser una manera de afrontar el momento económico e integrar sus habilidades profesionales en una presentación gráfica y audiovisual. Así, de asado en asado, de prueba en prueba, cada vez fueron haciendo el pebre a mayor escala transformando el amor en producto y el producto en un nuevo emprendimiento.

Alejandra y Carlos, reconocen no ser personas que se manejen en los negocios, pues siempre han trabajado como dependientes en diversos proyectos asociados a sus respectivas áreas. “Siempre fuimos de los chilenos independientes que trabajamos para otros y hoy somos esclavos de nuestro propio emprendimiento”, asegura Carlos con orgullo y agrega que, si bien para muchos un pebre es un plato simple, hay un aspecto diferenciador que lo hace inigualable. “Este es un pebre que cambia y se diferencia gracias a sus materias primas y lo único que se conserva es el ají y algunos aliños, pero particularmente, el producto se hace a base de pimentones rojo, amarillo, verde y ají inferno. Luego están las otras variedades de pebre que se diferencian aún más, ya que son endulzadas con mango y sabores específicos. No nos parecemos en nada al sabor del pebre tradicional que la gente ubica”, argumenta Ibáñez.

Variedades, sub productos y el actor de reparto

En estricto rigor Choprebre es una explosión de sabores que le dan los pimientos, el ají y aquellos condimentos nobles que lo hacen sencillamente único. Este se presenta en formato picante, dulce, picante-dulce y picante-no dulce. “A mi en lo personal no me gusta mucho el picante”, explica Alejandra y agrega; “en mi caso me gusta el original que tiene el picor del ají, al cual le sacamos las pepas y las venas y así no pica. También esta la versión hot, pero hecho con ají “pinguita de mono”, que es muy picante. Además, están aquellos pebres agridulces con mango y su versión “Kanalla” que se llama así por que pica con cariño, pero igual te pica”, explica Alejandra.

El emprendimiento cuenta además con algunos sub productos y uno de ellos es la “berenjena boluda”, una pasta de berenjenas escabechada con alcaparras. Receta argentina que termina siendo la pareja ideal de una carne asada o algún picoteo “telonero” de un buen plato de fondo. “Un día mi madre uso lenguas de berenjena escabechadas en la mesa y Alejandra me pregunta ¿qué es? ‘son unas berengenas’ le dije…casi ninguneándolas, pero a ella le encantó y se nos ocurrió transformarla en pasta. Poco a poco la fuimos involucrando en la oferta y ahora es una de las más pedidas”, reconoce.

Otro producto derivado de Chopebre, son las “Chopaipillas” con su variedad de colores (verde, amarillo y rojo) y a ellos se les suma la carne. Esta última receta es una herencia de la mamá de Alejandra. Se trata de una carne desmechada sellada al vacío pero con un proceso largo que incluye 5 horas de cocción. Una preparación que termina con la carne absolútamente deshilachada y sin grasa. La entrega es sellada al vacío y lista para que la calientes en una olla con agua durante 10 minutos a fuego bajo.

Para solicitar el Chopebre, y todos sus productos asociados a un gran asado o reunión dieciochera, puedes hacerlo a través de la página web www.chopebre.cl, además en sus redes sociales Instagram:@chopebre; Facebook: ChoPebre y al correo electrónico chopebre@gmail.com. Una vez que su pedido este listo, llegará hasta su casa el “actor de reparto” encargado de transportar hasta su hogar el producto final y que le permitirá pasar un dieciocho que su paladar de seguro no olvidará.

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