Mario Cerda de librería Qué Leo Forestal: “El estallido era para pelearle a las transnacionales, pero si nadie apoya a negocios de barrio no servirá de nada”

Uno de los locales emblemáticos de la zona cero tras el estallido social es la librería Qué Leo Forestal, ubicada a pazos de Plaza Dignidad y que pese a las marchas y la pandemia, ha sabido salir adelante.

Durante el estallido social, nadie volvió a pensar en el sector de Merced, Metro Baquedano y Plaza Dignidad como un lugar para ejercer una labor comercial. Lo que otrora fue un barrio turístico, emblemático y que llamaba a la gente, se transformó al cabo de algunos meses, en la zona cero desde el 19 de octubre. Lo que antes era el lugar de celebraciones de los triunfos deportivos, se transformó en un sector donde los pocos que conviven allí, han debido lidiar con destrucción de calles y un olor a bombas lacrimógenas que se volvió tristemente común.

Allí, en calle Merced 76 a pocos metros de Plaza Dignidad, emerge incólume un verdadero oasis cultural que no decae y ha sobrevivido a estar en el núcleo de las batallas sociales y a una pandemia que nos encerró a todos. En efecto, la librería Qué Leo Forestal, ha permanecido estoica con su concepto de negocio barrial y más firme que nunca, retomando paulatinamente sus actividades con vecinos y por cierto con los autores chilenos.

Mario Cerda, propietario de Qué Leo Forestal, cuenta a La Red.cl que contrario a lo que muchos podrían imaginar, el mayor problema lo ha tenido durante la pandemia, más que en el estallido social. “En el estallido nosotros seguimos trabajando adecuándonos a los horarios en que la fuerza pública actuaba con tal brutalidad, que era imposible hacer algo debido a la cantidad de gases que lanzaban. Teníamos en ese tiempo la librería funcionando, pero no había público que atender y nadie quería acercarse al sector”, cuenta Cerda.

Agrega que la cuarentena fue lo que puso la lápida a varios locales del sector y ellos pudieron sobrevivir con mucho esfuerzo, considerando además, que la librería también tiene su fuerte en la venta y las actividades nocturnas. “Dos meses cerrados fue prácticamente mortal y las restricciones que mantuvo a la Municipalidad de Santiago en fase uno por muchísimo tiempo hacia que la única forma de trabajar fuera online. Afortunadamente tenía una página web y en base a ello pudimos sobrevivir a duras penas con ventas mínimas, ya que nuestro local es de esos donde las personas vienen a escuchar las recomendaciones de su librero”, asevera Mario.

Mario Cerda propietario de librería Qué Leo Forestal

Retomando la actividad

Paulatinamente la librería ha ido retomando su venta y sus actividades normales en la medida que la autoridad lo permite de acuerdo a las fases del plan Paso a Paso. La última actividad se realizó hace una semana. Se trato de una maratón de firmas que reunió a 22 autores que accedieron a ir al local para autografiar sus libros. “Lo pasamos muy bien y la gente se reencontró con sus autores chilenos favoritos, se sacaron fotos… fue un bonito reencuentro entre los autores y de ellos con las personas, al parecer la repetiremos pronto. Estamos funcionando hoy con relativa normalidad, pero el barrio en sí, ha cambiado, hay mucha gente que no viene o se ha ido, las universidades que estan del otro lado, no tienen los alumnos de antaño y las empresas que funcionaban también se fueron. La gente tiene miedo de venir, aunque nosotros les decimos que no pasa nada, sólo por seguridad los viernes son días en que preferimos que no vengan, ya que además el barrio cierra muy temprano”, sostiene.

“Vuelvan a su librería de barrio”

La librería Qué Leo Forestal, es una local eminentemente barrial, su concepto busca justamente rescatar a la librería del barrio, con su dueño como principal artífice de la venta, conversando con los clientes y recomendando qué leer. Fiel a su concepto Mario dice que, pese a que han sido tiempos muy complejos, desea mantener vivo el concepto encargado por esta franquicia. “Mientras los números nos den, vamos a quedarnos porque nos gusta el lugar y acostumbramos a la gente a venir acá. Esta es una librería de barrio y la idea es que las librerías Que Leo se acomoden a sus vecinos”, remarca, Mario y agrega como mensaje que ojalá las personas vuelvan a las librerías con todas las medidas de seguridad, pero que ojalá retomen el ejercicio físico de acercarse y palpar un libro antes de adquirirlo. “Vuelvan a las librerías, vuelvan a los negocios de barrio, sea cual sea el rubro porque de lo contrario, todo lo que se ha logrado hasta ahora, no va a servir de nada. Se supone que el estallido era para pelearle a las transnacionales, pero si la gente no nos apoya a los negocios más chicos, estos quebrarán y las personas volverán a comprar al mall o al supermercado. Prefieran sus negocios de barrio”, finaliza.

En su proceso de retomar las actividades, la librería Qué Leo Forestal realizará este jueves 30 de septiembre una charla a través de su Instagram (queleo_forestal) con la autora Andrea Jeftanovic a las 21 horas.

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