La cuestionada reunión de negocios de los hijos de Piñera durante la gira del gobierno en China

En nuestro especial de cuenta regresiva hoy recordamos cuando Cristóbal y Sebastián Piñera Morel generaron controversia al participar de una gira del gobierno en Asia. La polémica escaló cuando se les vio en una reunión en China con empresarios del rubro de la tecnología, un mes después de que se creara la empresa de robótica en la que eran directores. El episodio pasó a integrar el listado de incidentes donde el presidente comprometió la fe pública y se vio enfrentado a los eventuales conflictos de interés con los negocios de su familia.

Cuando en Chile eran cerca de las 10:30 de la noche, en el otro lado del mundo, Sebastián Piñera comenzaba su día con actividades oficiales de gobierno.

Era el 27 de abril del 2019 y el mandatario, en su segundo periodo como Presidente de la República, se encontraba en China, la primera escala de una gira por Asia que luego lo llevaría hasta Corea del Sur.

Esa mañana de sábado, Piñera participaba de una reunión con diez empresarios del rubro de la tecnología. Sin embargo, el contenido de la cita pasó rápidamente a segundo plano. El foco de atención fue otro, y terminaría por generarle uno de los varios bochornos que ha sufrido el gobierno en estos cuatro años.

En ese encuentro en el hotel Shangri-La de la ciudad de Shenzhen, dos rostros fueron reconocidos y dieron pie a la controversia: Cristóbal y Sebastián Piñera Morel, los hijos del presidente.

La estrategia comunicacional del gobierno y el oficialismo no tardó en llegar y los argumentos para defenderse hablaban de que su participación era en calidad de oyente, que no se hizo ningún tipo de negocios, que ellos mismos cubrieron sus gastos y que la presencia de familiares en giras oficiales de la presidencia no era algo nuevo.

La enorme fortuna de la familia Piñera Morel, que hasta el año pasado alcanzaba los 2.900 millones de dólares, generaba suspicacias en torno a la participación de los hijos del presidente en esta reunión. Pero más allá de eso, un dato clave terminaría por poner en tela de juicio el incidente.

Un mes antes, el 25 de marzo, la empresa de robótica Kauai Labs SpA era constituida oficialmente. Si bien era de propiedad del abogado Juan Tomás Turner Fabres, su directorio estaba conformado por Cristóbal y Sebastián Piñera Morel, además del mismo Turner, según reveló el medio Interferencia. En 2017, Turner y Cristóbal Piñera ya habían tenido una sociedad conjunta llamada SMS SpA.

El control de daños del gobierno y el informe de Contraloría

A fines de abril, ya de vuelta en Santiago luego de la gira en Asia, el presidente Piñera dio una declaración pública para referirse a la polémica suscitada por sus hijos.

“Quiero dejar en claro que el financiamiento total del viaje corrió por cuenta privada y, por tanto, no significó costo alguno para el Estado”, dijo Piñera para defenderse. “Ellos no participaron en ninguna reunión oficial con autoridades de China o de Corea del Sur, solo participaron en una reunión informativa, como oyentes, que fue una reunión abierta, transparente”, agregó.

El mandatario también aludió a que la presencia de familiares se había visto en giras de presidentes anteriores, y para darle más fuerza a la señal de transparencia que intentaba proyectar, anunció que ordenaría la elaboración de un protocolo de Contraloría que regulara estos viajes.

Cristóbal Piñera también se sumó a la estrategia de control de daños. “Si bien todos los últimos presidentes de la República han sido acompañados por sus hijos en visitas al exterior, efectivamente el país y la sociedad han cambiado y los estándares son distintos. No supimos dimensionarlo, pido disculpas por ello”, expresó en una carta publicada por El Mercurio.

Sobre posibles ventajas o privilegios a los que podría haber accedido, el hijo del Presidente fue tajante en señalar que “ello es absolutamente falso y mal intencionado”.

Posteriormente, el Presidente Piñera también se aferraría a un informe de Contraloría para seguir defendiendo el viaje a China con sus hijos. El órgano fiscalizador, tras la solicitud de varios parlamentarios de oposición, revisó el viaje y no encontró irregularidades, Sin embargo, eso se debió a la falta de regulación en la materia.

En cuanto a que no se incurrió en gastos fiscales, Contraloría también lo ratificó, pero no precisamente porque los hijos de Piñera hubieran costeado su viaje. “Los hijos del Presidente tuvieron la calidad de invitados especiales de la visita de Estado (…) por lo que tales costos fueron asumidos personalmente por dichos invitados, no generándose ningún cargo para las arcas fiscales”, establecía el informe publicado en mayo del 2019 por La Tercera.

Más allá de las explicaciones del Gobierno, de Piñera y de sus hijos, el episodio en China pasó a integrar el listado de incidentes en donde el Presidente comprometió la fe pública y se vio enfrentado a los cuestionamientos por eventuales conflictos de interés con los negocios de su familia.

Una situación similar se prolongó durante los cuatros años de su mandato, que está a ocho días de terminar. Esta también involucra a Cristóbal Piñera y su empresa Hopin Chile SpA, que durante este gobierno se adjudicó $507 millones en licitaciones del Estado.

Foto: Captura de video

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