Giorgio, el talón de Aquiles de Jackson que podría complicar su labor en el Congreso

Sus pares reconocen que es una persona muy preparada y con buenos asesores. Sin embargo, cuestionan que es difícil llegar a acuerdos con él y que muchas veces es intransigente. Aspecto que en su rol de Secretario General de la Presidencia deberá cambiar si es que quiere que los proyectos de ley de La Moneda se aprueben en el Parlamento. “Su enemigo está dentro de él en estos momentos”, dice un diputado que compartió con él durante los últimos ocho años.

Por Felipe Avendaño

“Jackson olfateó muy bien la necesidad de Bachelet de tenerlo en el Parlamento. Y también sabe que debe ser parte de la elite de la institucionalidad”, decía una fuente del bacheletismo en agosto de 2013, luego que la Nueva Mayoría acordara restarse de llevar candidatos por Santiago Centro con el objetivo de asegurar que el fundador de Revolución Democrática llegara al Congreso.

De eso ya ha pasado casi una década, en la cual Giorgio Jackson se ha fogueado en el Parlamento, lo que hoy lo tiene ad portas de asumir formalmente como ministro Secretario General de la Presidencia en el gobierno de Gabriel Boric.

El amigo y brazo derecho del presidente electo sonó como posible ministro del Interior, sin embargo, prefirió una cartera menos expuesta y donde pudiera desplegar todo su conocimiento y experiencia que ganó durante los ocho años en los que fue diputado.

Pese a que sus pares en el Parlamento reconocen que es un persona muy preparada y que tiene buenos asesores, sí le cuestionan que es un tanto “taimado” y que es difícil llegar a acuerdos con él y sacarlo de su postura.

“No es muy espontáneo y espontáneo me refiero a discutir ideas. Tiene todo muy estructurado en su computador. La verdad es que en ocho años nunca logró acuerdos con nadie de la oposición o del oficialismo”, dice el diputado de Renovación Nacional, Leopoldo Pérez, quien compartió con Jackson en la Comisión de Hacienda de la Cámara Baja.

En ese sentido, una fuente que conoce la interna del Frente Amplio describe a Jackson como un “tipo organizado” y que quiere tener todo bajo control.

“Es una persona que sabe mucho de política, lo hace muy bien, entiende cómo se crece, cómo ser relevante. Lo que no entiende es que en ese camino puede ir perdiendo carisma”, afirma la misma fuente.

Para muchos el líder de Revolución Democrática es el factótum en el futuro gobierno de Boric, al punto que maneja tal cantidad de información que es imposible hacerle competencia.

Sin embargo, en política no basta con tener información, sino que hay que saber cuándo y cómo utilizarla pero principalmente tener la inteligencia y carisma que ayuden a llegar a acuerdos. Algo de lo que Jackson carecería y podría complicarle su labor en la Segpres, más cuando tendrá que lidiar con un Congreso que no le será favorable para impulsar las leyes.

“El talón de Aquiles de Jackson es él mismo. Su enemigo está dentro de él en estos momentos”, dice Miguel Mellado (RN), quien cree que el futuro ministro deberá dejar esa posición de intransigencia que mostró durante los ocho años que estuvo en el Congreso.

El parlamentario oficialista recuerda que cuando Jackson no lograba imponer su posición, no era raro que recurriera al Tribunal Constitucional.

“La ley que discutieron con el ministro del Interior, Rodrigo Delgado, fueron al Tribunal Constitucional”, dice poniendo como ejemplo lo que ha ocurrido con la Ley de Migraciones impulsada por La Moneda.

Pese a las críticas, Mellado tiene una buena impresión de Jackson y que “está en el puesto adecuado donde lo colocó Gabriel Boric”, pero espera que no sea tan cerrado como ha sido hasta ahora. “A veces es muy duro en tratar de llevar su apuesta ganadora”, agrega.

Pero además de llegar a acuerdos con la derecha, el futuro ministro de la Segpres deberá llevarse bien con la Democracia Cristiana, quienes están dolidos y molestos por no haber sido incluidos en el futuro gobierno. De hecho, Jackson ya tuvo un encontrón con los partidos de la ex Concertación en los últimos días de enero, donde le hicieron saber su molestia por no haber sido incluidos en el futuro gobierno, pese a su apoyo en la segunda vuelta.

Jackson llegó al Senado para reunirse con representantes de las bancadas del PS, del PPD, de Apruebo Dignidad y de la DC. Sin embargo, el ambiente estaba tan tenso lo que la reunión terminó abruptamente y con garabatos incluidos.

“Va a llegar a un Parlamento bien raro, bastante variopinto y complicado, por lo que va a depender mucho de la muñeca para que no se les vaya por al lado”, dice el diputado Pérez en referencia a los nuevos actores que llegarán al Congreso a partir del 11 de marzo, una configuración bien distinta a la vista cuando Jackson era diputado.

“Están los Republicanos que son 14, los comunistas que son 14 también, los socialistas un poco disminuidos, la DC bastante disminuida respecto a lo que había, son 8 votos, están los del Partido De la Gente (PDG) que son siete, son desconocidos, nadie los conoce”, agrega el parlamentario oficialista.

Aspiraciones presidenciales

En el horizonte de Giorgio Jackson siempre ha estado ser Presidente de la República. De hecho, su sueño era convertirse en el primer miembro del Frente Amplio en llegar a La Moneda, sin embargo, por su edad le fue imposible postular. Si las elecciones hubiesen sido este 2022 el escenario habría sido distinto, ya que justo este 6 de febrero cumple 35 años, la edad mínima para postularse como candidato a la presidencia.

No hay que olvidar que el plan original de Jackson tras terminar su segundo periodo como diputado era irse por dos años a Londres a estudiar políticas públicas en la University College of London. A su regreso estaba el plan de competir por La Moneda en 2025.

Sin embargo, la candidatura de Boric cambió todos los planes y se puso de cabeza a trabajar en la campaña de su amigo y compañero de ruta, pero sin olvidar que el próximo en la lista para ocupar la primera magistratura sería él.

Esa también habría sido una de las razones para no aceptar el cargo en el Ministerio del Interior, ya que es sabido que es una cartera donde hay que saber recibir los dardos y siempre está la amenaza de una acusación constitucional que tiene como consecuencia quedar inhabilitado para ejercer cualquier cargo público durante cinco años.

“Giorgio Jackson se está jugando la próxima elección presidencial”, afirma el diputado Mellado, pero advierte que si quiere salir airoso del Congreso tiene que “salir de la caja”.

“Si no, va a quedar en su concepto, va a tratar de vender su concepto y la idea en el Parlamento es abrir el tema prelegislativo”, agrega el diputado RN.

En esa línea, Jackson ha sido tildado en ocasiones como arrogante, lo que le ha traído más de algún desencuentro con sus pares en el Congreso. Sin embargo, la misma experiencia recogida en estos ocho años lo han hecho madurar políticamente.

Así lo cree el DC, Matías Walker, quien ve con buenos ojos que Jackson ocupe el cargo en la Segpres.

“Todos conocemos a Giorgio, con sus virtudes, con sus defectos. Él ha madurado mucho políticamente, ha perdido esa arrogancia que pudo haber tenido en algún momento y ahora necesitan gobernar y otra cosa es con guitarra y yo lo veo muy consciente de ese rol”, afirma.

Pese a que reconoce que tiene diferencias con el líder de RD, Walker cree que “es el hombre indicado para el cargo”.

“Se necesita un ministro Segpres empoderado y Giorgio Jackson es un ministro empoderado. Cuando uno habla con Giorgio, entiende que está hablando también con el Presidente de la República y eso es importante”, afirma.

Según el democratacristiano, Jackson hará una muy buena dupla con Macarena Lobos, subsecretaria de la Segpres. “Conoce mucho el Estado, el trámite legislativo y no me cabe duda que va a ser un gran aporte, yo creo que la dupla Jackson-Lobos es adecuada para los desafíos que va a tener el próximo gobierno”.

Pero para el diputado Pérez, uno de los problemas de Jackson es que es demasiado ideologizado y dogmático. “Yo diría que le falta mucho de empatía emocional, en el sentido de establecer puentes”, afirma.

Habrá que ver cuánta muñeca política tendrá Jackson y si podrá lidiar y llegar acuerdos para llegar a buen puerto, en un Congreso en que no la tendrá fácil.

Fotos: Flickr/Shutterstock

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