Confech marcha el 25 de marzo por alza de Junaeb a estudiantes: viven con 32 mil pesos mensuales

“A puro pan, a puro té, ¡así nos tiene la Junaeb!”. Bajo está consigna, la Confech llamó a una marcha nacional para el 25 de marzo. ¿El motivo? Exigir un aumento del monto de la tarjeta Junaeb, el cual no ha sido reajustado desde hace 10 años. Al otro lado de la mesa estará el nuevo Gobierno de Gabriel Boric, cuyas principales figuras –Jackson, Vallejo, Siches y el propio mandatario– surgieron precisamente bajo el alero de las demandas estudiantiles. ¿Pesará el pasado? 

Por: Miguel Fabia B.

Marzo, 2012. Un joven estudiante de derecho asumía la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech). Su nombre era Gabriel Boric. Por aquella época, los universitarios también se alimentaban con la tarjeta Junaeb. El saldo era de $32 mil. 

Ha pasado una década, pero el monto de la tarjeta permanece congelado. 

Casi todo lo demás ha cambiado. Entre otras cosas, Gabriel Boric se convirtió en el Presidente de Chile. 

Porque, claro está, 10 años no pasan en vano. Los últimos tres, eso sí, han sido los más ajetreados. Estallido social y pandemia. Desde entonces, cada mes, la noticia se ha vuelto recurrente: “el costo de la vida sube otra vez”, como dice la canción de Juan Luis Guerra. 

De acuerdo al Índice de Precios al Consumidor (IPC), el costo de la vida en 2021 se disparó en un 7,2%. El valor de los alimentos y bebidas no alcohólicas subió en un 5,5%. 

Se trata de la pandemia de la inflación: los precios crecen, pero el bolsillo no. Un virus global, por cierto. ¿Los más golpeados? Las familias de menos recursos. 

Desde el 2020 los estudiantes universitarios se han quedado en casa, asistiendo a sus clases de forma virtual, para evitar la expansión del Covid-19. Al menos, esto ha permitido a los alumnos y a sus familias ahorrar dinero en transporte y en colaciones. 

Ya en 2022, el panorama es otro. La sociedad está aprendiendo a convivir con el coronavirus. Y claro, llegaron las vacunas. Un 93,25% de la población mayor de 18 años ya recibió ambas dosis. En suma, el contexto es propicio para retomar la tan necesaria presencialidad. 

¿El problema? La presencialidad implica un mayor gasto. Y la tarjeta Junaeb sencillamente se queda corta. $32 mil pesos no valen lo mismo que hace 10 años. 

Pero los estudiantes no están dispuestos a quedarse de brazos cruzados. 

“A puro pan, a puro té, ¡así nos tiene la Junaeb!”. 

A través de esa consigna, la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) realizó un llamado nacional para movilizarse el próximo 25 de marzo con el propósito de exigir un aumento de la Beca de Alimentación para la Educación Superior (BAES), un beneficio otorgado por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, más conocida por sus siglas: Junaeb. 

Será la primera marcha universitaria que deberá enfrentar el Gobierno de Gabriel Boric, el otrora líder estudiantil que alguna vez también se volcó a las calles junto a Camila Vallejo, Giorgio Jackson e Izkia Siches para luchar por el derecho a la educación.

El malestar

“El descontento del estudiantado a nivel nacional se basa en un diagnóstico que se realizó con respecto al monto que se asigna a la Beca de Alimentación (BAES), el cual es de $32.000”, afirma Noemí Quintana, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago (Feusach) y vocera de la Confech. 

“Si esto se divide en los días del mes, sin considerar los fines de semana, donde para muchas personas el sábado también es un día académico, y sólo considerando una comida al día, este monto se entiende como $1.600 diarios, dinero que objetivamente no alcanza para alimentarse”, explica la estudiante, quien actualmente cursa un Máster Integrado en Diseño Arquitectónico.

Noemí Quintana, presidenta de Feusach y vocera de la Confech.

La organización estudiantil no duda en apuntar a quienes consideran culpables: por un lado, el director de Junaeb, Jaime Tohá; y por el otro, el ministro de Educación saliente, Raúl Figueroa. 

“El malestar de los estudiantes se funda en la falta de disposición de las autoridades para abordar esta problemática, tanto por el Director de Junaeb, como por el Ministro Figueroa. Esto debido a que los alimentos han sufrido un encarecimiento sostenido, lo cual no se ve reflejado en un aumento condescendiente de la BAES”, dice Sebastián Santos Bolla, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica Silva Henríquez (Feucsh) y vocero de la Confech. 

Sebastián Santos Bolla, presidente de la Feucsh y vocero de la Confech.

La última vez que se realizó un reajuste al monto de la tarjeta Junaeb fue en 2012: de $26.000, ascendió a $32.000. Por aquel año, el valor de la canasta familiar era de $31.029, según información del Ministerio de Desarrollo Social y Familia. 

Hoy, la cuestión es diferente: la canasta familiar se cotiza en $50.237. Sin embargo, el monto de la BAES sigue anclado a los $32.000. En resumen, los estudiantes sólo disponen de $1.600 diarios para alimentarse en tiempos de inflación. 

El petitorio 

La Confech exige tres medidas para que los estudiantes dejen de alimentarse “a puro té y a puro pan” y puedan acceder al fin a menús más variados y saludables. 

Primero: “que se aumente el monto de $32 mil a mínimo $45 mil”, dice la presidenta de la Usach. Además, Noemí Quintana espera que este saldo “se vaya reajustando anualmente, como siempre debió ser”. De esta forma, complementa Sebastián Santos Bolla, se lograría evitar “que esta problemática surja nuevamente a mediano plazo”. 

Segundo: que el beneficio se extienda a los meses de enero y febrero, considerando que muchas casas de estudios tienen actividades académicas durante esos meses de verano.

Tarjeta Junaeb.

Y tercero: asociar a nuevos locales al sistema Junaeb, de manera que los estudiantes tengan amplias opciones para alimentarse. Pero, ¿por qué la tarjeta es aceptada en tan pocos locales? 

La respuesta de la líder de la Usach es categórica: la “ineficiencia de Junaeb” pasaría por “tener dos sistemas de privados –Edenred y Sodexo– cobrando altas comisiones por usar la tarjeta en sus máquinas, que son distintas a las de las demás tarjetas comerciales, lo que impide para las personas dueñas de locales pequeños poder tener el sistema, ya que no les sale a cuenta”. 

Por ello, asegura, la Confech está en contra del “hecho de que dinero de beneficio estatal” vaya directo “a empresas privadas”. 

La tibia confianza en Boric

Pese a que el semillero político del Gabriel Boric fue el centro de alumnos de la Universidad de Chile, donde fue uno de los emblemas de las históricas marchas estudiantiles del 2011 y 2012, los actuales voceros de la Confech no se sienten del todo confiados de su futura gestión al mando del país. 

Gabriel Boric, por entonces presidente de la Fech.

De hecho, afirman que si bien la confederación se pronunció a favor del abanderado de Apruebo Dignidad durante el balotaje, lo que terminó por inclinar la aguja no fue tanto el entusiasmo que despertaba Boric, sino el miedo ante la amenaza de un retroceso en cuanto a derechos de los estudiantes si es que ganaba José Antonio Kast. 

“Nuestra postura como Mesa Ejecutiva Confech, así como el pleno, va orientada a no confiar ciegamente en ningún gobierno de turno, independiente de la cercanía ideológica que pueda existir o el reconocimiento de los avances obtenidos producto de las movilizaciones del 2011”, aclara Sebastián Santos Bolla, quien actualmente es estudiante de derecho, como alguna vez lo fue Gabriel Boric. 

Una opinión similar tiene su par en la vocería en la Confech. “Estamos rearticulando el movimiento estudiantil para presionar al gobierno de Gabriel Boric, que si bien reconocemos que es una postura más favorable para el diálogo con la Confech, entendiendo que él fue parte de este espacio, eso no nos asegura nada. Tenemos la esperanza de ir viendo los cambios por los que ellos, ellas y nosotres hemos luchado durante años, pero no soltaremos las movilizaciones”, expresa Noemí Quintana.

El fantasma de los disturbios 

Desde el estallido social de 2019, Plaza Italia –rebautizada como Plaza Dignidad– se ha convertido en un habitual punto de protestas, muchas de las cuales desembocan en enfrentamientos violentos entre manifestantes y Carabineros. 

El 25 de marzo, la marcha convocada por la Confech concluirá en dicho escenario. Los estudiantes comenzarán en las afueras de la Dirección Nacional de la Junaeb para luego caminar hasta Plaza Dignidad. 

Los líderes estudiantiles confían en que la manifestación se desarrolle de forma pacífica. Más aún, aseguran que instarán al estudiantado a no caer en las provocaciones de la propia policía. 

Carabineros detienen a manifestante en Plaza Italia.

“En una cantidad importante de ocasiones la violencia se debe a las mismas acciones de las fuerzas del orden y seguridad que no permiten el tránsito por los recorridos, limitan los mismos, realizan controles de identidad sin fundamento alguno o directamente cargan con sus elementos antidisturbios”, dice el representante de los alumnos de la Universidad Católica Silva Henríquez. 

Sin embargo, ¿qué sucedería si la marcha termina de modo violento? Claramente, se perdería el foco de las legítimas demandas; eso es seguro. La duda recae en la vereda de enfrente: ¿cuál sería la estrategia de Gabriel Boric para detener los desmanes? ¿Cuál sería la orden que entregaría a Carabineros la ministra del Interior, Izkia Siches? ¿Cuál sería la postura del profesor y nuevo ministro de Educación, Marco Antonio Ávila? 

Lo único cierto es que los actuales voceros estudiantiles no dudarán en condenar a las nuevas autoridades ante cualquier acto represivo de Carabineros.

“Por supuesto que nunca esperamos que se aplique la fuerza de parte de una institución tan nefasta como la de Carabineros, entendiendo que se estaría realizando algo legítimo como lo es el manifestarse”, declara Noemí Quintana.

No obstante, a su compañero en la vocería de la Confech no le parecería extraño un actuar violento de Carabineros, dado que la institución “no ha pasado por un proceso de reforma y mucho menos de refundación”. 

Eso sí, Sebastián Santos Bolla espera “que el gobierno de Boric no mantenga la lógica represiva que hemos visto de forma transversal en los gobiernos post dictadura”. 

Presidente electo Gabriel Boric junto a sus futuros ministros.

¿Y si lo hace?

“Si Gabriel Boric decide utilizar la fuerza como medio para frenar la manifestación legítima del estudiantado y cualquier otra, por supuesto que condenaremos y juzgaremos esa situación”, sentencia la vocera de la Usach. 

“La reacción de la Confech sería condenar al gobierno por su actuar en contra de las demandas legítimas del estudiantado y del derecho a la manifestación”, complementa el estudiante de derecho. 

Hace 10 años, Boric, Jackson, Vallejo, Siches, y también el profesor Ávila, caminaban por afuera de La Moneda exigiendo soluciones. A partir del 11 de marzo, su lugar de trabajo estará adentro. ¿El tiempo habrá resguardado sus sensibilidades ante las demandas estudiantiles? Ya lo veremos.

Camila Vallejo, Giorgio Jackson y Gabriel Boric.
Fuente: Twitter.
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