Querella revela las maniobras del director de Gendarmería para mantenerse impune tras el incendio en la Cárcel de San Miguel

La abogada Francisca Noll denuncia las graves irregularidades que presenció como actuaria del sumario interno por el siniestro que terminó con la muerte de 81 internos en 2010. Asegura haber sido testigo de cómo se manipuló la investigación para dejar impune al actual director nacional Christian Alveal, en ese entonces el segundo oficial al mando del penal, y acusa ser víctima de un montaje con pruebas falsas para, años después, sacarla de Gendarmería cuando era la jefa de la oficina de sumarios. En esta tercera parte de “Desfalco en Gendarmería”, LaRed.cl recabó antecedentes que dan cuenta de oscuras prácticas de la cúpula de la institución, que actualmente tienen querellados a múltiples funcionarios, incluido Alveal, por los delitos de violación de secreto, prevaricación y falso testimonio.

Por: Cristóbal Cruz M.

“Yo se todas las asquerosidades que hacen en los sumarios. Conozco demasiado a Christian Alveal, y desde que yo lo denuncié por acoso laboral, he tenido una pesadilla permanente”, dice Francisca Noll mientras repasa los últimos 3 años de su vida.

La abogada pasó de ser la encargada de sumarios de Gendarmería a ser objeto de múltiples cargos administrativos que la mantienen suspendida hasta el día de hoy. Y todo, asegura, comenzó con aquella denuncia contra el actual director nacional de la institución.

El 21 de diciembre de 2018, Noll interpuso una denuncia por tutela laboral contra Gendarmería ante el Segundo Juzgado del Trabajo de Santiago acusando acosos laborales.

Esa acción judicial tenía su origen en hechos que se produjeron meses antes, en medio del escándalo que afectó a la institución por las torturas que sufrieron dos internos ecuatorianos del penal Santiago 1, lo que se dio a conocer a través de un video viralizado en redes sociales la noche del miércoles 21 de junio.

Noll, que en ese entonces aún era la encargada de la Oficina de Responsabilidad Funcionaria de la Unidad de Fiscalía, fue designada como la fiscal del sumario para investigar los hechos, encargado por la entonces directora nacional de Gendarmería Claudia Bendeck.

Sin embargo, el viernes 22 de junio, llamados telefónicos desde el alto mando de Gendarmería pusieron en duda su nombramiento a cargo del proceso. “Me constituyo en la unidad y me llaman del gabinete a las 8 de la noche para que pare de tomar declaraciones porque el lunes entrego el sumario”, relata Noll.

“El día lunes, cuando lo llego a entregar, me dicen que me confirman en el cargo”, continúa. En esa conversación, un funcionario le aseguró que Christian Alveal, en ese entonces subdirector operativo y segundo al mando en Gendarmería, la estaba denostando y ejerciendo presiones para removerla del sumario.

“El asesor me dice: ‘Sí, hay presiones por tu nombramiento. Christian Alveal vino a hablarle mal de ti a la directora para que te sacaran del caso. Y no vino solo, vino con Renán Sepúlveda”, señala la abogada, aludiendo al entonces Coronel Jefe del Departamento de Investigación y Análisis Penitenciario, cargo que aún ostenta.

Ese mismo 25 de junio, una denuncia anónima ante Contraloría acusó a Noll de violar el secreto de sumarios de Gendarmería y de filtrarle información a los oficiales y dirigentes gremiales de Anopro, Leandro Tegler y Rodrigo Luna, ambos inculpados con pruebas falsas y encarcelados por falsificar títulos universitarios debido a su denuncia de un desfalco de más de $10 mil millones al interior de la institución, según reveló LaRed.cl.

Esto derivó en un sumario en contra de Noll, instruido el 10 de septiembre por la directora Bendeck, lo que derivaría en su suspensión temporal con un escandaloso incidente en las dependencias de la Unidad de Fiscalía que hasta el día de hoy la mantiene sin poder volver a pisar su oficina.

Y detrás de toda esta operación, Noll asegura, estaría Christian Alveal. Pero los lazos entre ambos van incluso más atrás en el tiempo, y se remontan a la peor tragedia penitenciaria en la historia de Chile.

El cuestionado sumario por el incendio en San Miguel

Durante la madrugada del 8 de diciembre de 2010, un incendió se desató en la torre 5 de la cárcel de San Miguel luego de que un balón de gas explotara en medio de una riña. La jornada terminaría con 81 internos del penal muertos y dejaría al descubierto la brutal precariedad del sistema penitenciario chileno. En el lugar ni siquiera había suministro de agua.

Luego de más de tres años de investigación y juicios, el caso liderado por el Fiscal Metropolitano Sur, Alejandro Peña, terminó con los ocho gendarmes imputados absueltos por el Sexto Tribunal Oral de Santiago, fallo ratificado por la Corte de Apelaciones de San Miguel y la Suprema.

La arista administrativa, en tanto, ya llevaba años cerrada y tenía a los tres centinelas y cinco oficiales involucrados fuera de la institución. Sin embargo, tanto en esta como en la penal faltaba un nombre clave: el jefe operativo de la cárcel de San Miguel, el entonces mayor Christian Alveal.

Alveal era el segundo al mando en el recinto, por debajo del alcaide Segundo Sanzana y por sobre el jefe interno Patricio Campos. El hoy director nacional se encontraba con permiso administrativo al momento del incendio y fue el único oficial de la plana mayor de la cárcel que no fue imputado en la investigación de Fiscalía.

Sin embargo, según se constata en el libro Incendio en la Torre 5: Las 81 muertes que Gendarmería quiere olvidar, de la periodista Tania Tamayo, Alveal ejerció como testigo del Ministerio Público. De acuerdo a un testimonio del gendarme José Poblete, imputado en el caso, Alveal lo habría obligado a inculpar a su compañero, Fernando Orrego, explicándole cuál debía ser su testimonio, con “palabras que él quería colocar en mi boca” y ante la presencia de “la mayor Barahona”.

El sumario administrativo de Gendarmería, ordenado por el director nacional Luis Masferrer y llevado adelante por el teniente coronel Claudio Cerda, tuvo desde su comienzo como actuaria a la abogada Francisca Noll, que en ese entonces llevaba casi dos años en la institución.

“Él tiene una animadversión contra mi desde el incendio de San Miguel. Yo se que hubo maniobras para dejar impune la situación de Christian Alveal, porque él era el segundo a cargo de la unidad penal”, asegura hoy Noll mientras enfrenta las consecuencias de lo que, asegura, es una persecución de Gendarmería en su contra.

“A él no le pasó nada, y yo era testigo de cómo llamaban desde el gabinete de Luis Masferrer a Renán Sepúlveda, que era el oficial ayudante, que todavía está metido en todas las cosas con Alveal, para dar instrucciones, porque se coordinaban con el fiscal Peña. Ellos esperaron el sumario que entregáramos nosotros para ver a quién formalizaban”, recuerda Noll.

El coronel Renán Sepúlveda es el actual jefe del Departamento de Inteligencia Penitenciaria de Gendarmería, dependiente de la Subdirección Operativa de la institución. Según denuncia Noll, el oficial habría sido un personero clave en la manipulación de la investigación interna por el incendio.

Como actuaria del sumario, señala haberle manifestado al coronel Cerda sus reparos con el procedimiento, pero indica que en la práctica este era dirigido desde la cúpula de Gendarmería.

“Siempre le hice presente que, en definitiva, debía operar jurídicamente Al fiscal le decían todo lo que debía hacer: a quién debían formularle cargos, a quién debía inculpar, a quién no debía inculpar. Muchas veces fui testigo de cuando él era llamado a reuniones con el director nacional. Yo no iba, pero después veía cómo se ejecutaban las acciones y cómo se dejaba en la impunidad a Christian Alveal. Nunca lo inculpó, nunca le tomó declaración, jamás le formuló un cargo”, acusa Noll.

Según consta en el sumario, meses antes del incendio, a fines de agosto del 2010, el jefe interno Patricio Campos Tapia solicitó a través del oficio 753 la compra de carros con manguera en caso de producirse un incendio en la cárcel de San Miguel.

“Se activo la licitación con ese oficio, y demoró tanto… los carros llegaron a tres días del incendio. Fue lamentable y lento el proceso”, comenta al respecto Francisa Noll.

La abogada asegura que ese documento fue un factor determinante para exculparlo de responsabilidades por el incendio: “El oficio tiene iniciales PCT y lo firmó Alveal como alcaide subrogante de (Segundo) Sanzana. Ese oficio fue el supuesto fundamento de por qué Alveal no tuvo responsabilidad, pero lo curioso es que quien confeccionó el oficio fue sumariado, enjuiciado penalmente y llamado a retiro”.

Al ser consultado por la no imputación de cargos contra Alveal, el fiscal Pablo Sabaj, uno de los designados por el Ministerio Público para investigar los hechos, justificó la decisión explicando que él fue el “único jefe del recinto penitenciario preocupado de las instalaciones y un posible incendio, dando avisos permanentes a Dirección regional”, de acuerdo a lo investigado en el libro Incendio en la Torre 5.

Ya en 2013, Noll era jefa de la oficina de sumarios y profesora de la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estrategicos (Anepe), integrada por oficiales de Gendarmería. Bajo ese rol, cuenta, no escondió su opinión respecto de la investigación del incendio en San Miguel.

“En un curso me tocaron los comandantes que tenían que ascender a coroneles, me tocó hablar de prescripción y me pusieron de ejemplo el sumario de San Miguel. Yo siempre dije mi opinión: que fue un sumario que a mi juicio no estaba ajustado a derecho”.

En marzo del 2014, en medio de los alegatos del juicio por el incendio en tribunales, la defensa de los imputados presentó un informe técnico elaborado por la Dictuc que establecía la rapidez con la que avanzó el fuego en el penal. En Gendarmería ese nuevo antecedente fue presentado para solicitar la reapertura del sumario y la reincorporación de los oficiales destituidos. Noll fue encargada con la tarea de revisarlo.

“Mi opinión era clara: había que reabrir, porque efectivamente la hora del incendio se había tomado en base a los certificados de defunción, y estos incluso tenían una hora que ni siquiera coincidía con el inicio del fuego. Entonces había que ir a los protocolos de autopsia e incorporar el tecnicismo al que había llegado la Dictuc: que en definitiva no había ninguna posibilidad de hacer nada, que los gendarmes hicieron lo humanamente posible y que en las condiciones que estaban, sin agua, no hubiese podido haber otro resultado que el que ocurrió”, explica.

La decisión que sugirió, asegura, molestó a Christian Alveal. “Me citan a reunión con el director nacional, donde fue Astrid Leyton, que es la brazo derecho de Alveal ahora. Cuando le digo a Christian Alveal que hay que reabrir el sumario, obviamente que a él no le gustó nada. Ese mismo año me saca de las clases. Ese día me dijo la colega Astrid Leyton: ‘Lo que tú estás informando no es políticamente correcto”.

Una vez finalizado el juicio por el incendio, seis de los ocho oficiales imputados volvieron a Gendarmería. Noll sostiene que, desde la reunión donde solicitó reabrir el sumario, Alveal la identificó como una enemiga al interior de Gendarmería. Cuatro años después comenzaría lo que ella considera como su calvario.

El presunto montaje y la manipulación de los sumarios

El 26 de septiembre de 2018, a dos semanas de haber instruido el sumario por la denuncia contra Francisca Noll que la acusaba de filtrar información a Leandro Tegler y Rodrigo Luna, la directora nacional Claudia Bendeck renunció a Gendarmería.

Su salida fue solicitada por el Ministerio de Justicia ante las fuertes presiones gremiales surgidas a raíz del caso de torturas a los internos ecuatorianos en Santiago 1.

Las movilizaciones de los gremios han sido cuestionadas debido al presunto montaje que habría gestado Christian Alveal para propiciar las torturas a los internos ecuatorianos, imputados por el homicidio de una mujer en el barrio República, y provocar la renuncia de Claudia Bendeck.

Según los antecedentes publicados por Chilevisión, los internos habrían sido ingresados al módulo 11 pese a que no debían hacerlo por protocolo, esto ya que eran de “connotación pública”. Incluso se acusa a Alveal de neutralizar un sumario en su contra por la situación, instruido por la misma Bendeck.

El 27 de septiembre, Alveal, al ser el subdirector operativo de la institución, asumió como director subrogante. El 20 de diciembre fue designado como director titular por el presidente Sebastián Piñera.

En el intertanto, Francisca Noll asegura haber sido víctima de otro montaje para sacarla a ella de Gendarmería, esta vez involucrando a los oficiales Tegler y Luna.

El sábado 6 de octubre, a dos días de regresar a sus funciones luego de una licencia médica de 11 días, se enteró de la denuncia anónima en su contra a través de una publicación del diario La Tercera, que lanzó la información sobre esta investigación reservada citando a “fuentes de Gendarmería”.

“Yo hace cinco años que no los veía, y con ocasión de la firma falsa que ocurrió en marzo de ese año, ellos fueron a mi oficina a preguntarme si estaba involucrada. Yo les dije que no tenía nada que ver, que tomé vacaciones el 15 de febrero y volví el 12 de marzo, porque ya se la cantidad de cosas que son capaces de pedirle a uno cuando viene un cambio de gobierno”, sostiene Noll.

Ese mismo lunes, es requerida por la teniente coronel Michelle Barahona, parte del círculo cercano de Alveal, quien le informa que ha sido designada como fiscal para investigarla en el sumario. Era el tercer cambio de fiscal en menos de un mes.

Al ir a su oficina momentáneamente para buscar documentos de una diligencia pendiente, Noll es seguida por Barahona, acompañada de cuatro gendarmes armados, con chaleco antibalas y uno de ellos portando una cámara Go-Pro. La teniente coronel gritó por los pasillos que la abogada se había intentado escapar y le exigió firmar su suspensión. Tras declarar seis horas, fue suspendida.

Además de designar a Barahona como fiscal, Noll acusa que Alveal dejó sin efecto la resolución original del sumario, acusando un “extravío” de este, y ordenar un nuevo proceso investigativo. En enero del 2019, el mismo concluyó recomendar el sobreseimiento de la abogada, pero pese a esto, el director nacional lo reabrió.

En ese entonces, Noll ya había denunciado a Alveal por acoso laboral ante la oficina de partes del Ministerio de Justicia. En paralelo, presentó una denuncia similar en el Segundo Juzgado del Trabajo de Santiago.

El sumario, nuevamente reabierto, determinó la destitución de la abogada en julio de 2019. Ella asegura que la investigación se fundaba en cuatro cargos falsos, dos de ellos sustentados en el falso testimonio de Elizabeth Ubilla, abogada de Gendarmería contra quien se querelló por falso testimonio.

En diciembre de 2020, según consta en esa querella, el Ministerio de Justicia la absolvió de tres de los cuatro cargos, pero aún así confirmó su destitución. En enero del 2021, se remitió el sumario a Contraloría para su toma de razón, ente que determinó un menoscabo al derecho a la defensa de Noll y ordenó su reapertura para retrotraerlo a la etapa anterior a formulación de cargos.

La abogada acusa que ese proceso se encuentra parado y que su suspensión de Gendarmería continúa prologándose de manera indefinida. En paralelo, su denuncia por acoso laboral en el ministerio liderado por Hernán Larraín, señala, ha corrido una suerte similar.

“El ministro nunca lo quiso investigar, lo mandó a Gendarmería. En Gendarmería lo investigó un jefe de departamento, un subalterno, que me tomó declaración y que por supuesto lo sobreseyó. Reclamé que cómo era posible que Christian Alveal se investigara él mismo con un subalterno, que no correspondía y afectaba el principio de imparcialidad. Cuando se metió la Contraloría en esta denuncia, haciéndole seguimiento, el ministro, después de tener escondido el sumario un año, lo saca en diciembre del 2020 y se lo manda al presidente Piñera diciendo que como es un cargo de exclusiva confianza, le corresponde a él resolver. Piñera reabrió el sumario, dijo que efectivamente se afectaba la imparcialidad y que tenía que ser investigado por un superior jerárquico. En abril del 2021 designó como fiscal administrativo para investigar el acoso laboral a Sebastián Valenzuela, subsecretario de Justicia”, indica Noll.

El 15 de septiembre del año pasado, el ministerio sobreseyó a Alveal. Con los mismos antecedentes, y tras una larga batalla en tribunales, el pasado 14 de octubre el Segundo Juzgado del Trabajo falló en favor de Noll y condenó a Gendarmería a pagarle $15 millones, acreditando el acoso laboral y la vulneración del inciso primero del artículo 19 de la Constitución, que resguarda el derecho a la vída y la integridad física y psíquica de la persona.

Un mes después, el Ministerio de Justicia rechazó la solicitud de reapertura del sumario por acoso laboral, ratificando el sobreseimiento de Christian Alveal.

Además de la acción contra Elizabeth Ubilla, Francisca Noll también se encuentra actualmente querellada contra Alveal por los delitos de prevaricación y violación de secreto; y contra el abogado Christian Vera por falso testimonio.

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